Buen pan. Cuando lo necesitas.
Pan como el de antes, conservado como nunca.
El buen pan existe.
Se hace cada día en obradores pequeños.
Y cambia rápido.
Porque está vivo.
Porque fermenta, respira y evoluciona.
Y cambia rápido.
Porque está vivo.
Porque fermenta, respira y evoluciona.
¿Que hacemos?
Trabajamos con harinas de grano entero, ecológicas y bio.
Masa madre y fermentaciones largas.
Masa madre y fermentaciones largas.
Damos a la masa el tiempo que necesita para transformarse,
reducir el gluten y facilitar la digestión.
De forma natural.
reducir el gluten y facilitar la digestión.
De forma natural.
Cocemos el pan al 100 %. Pan terminado.
Cuando sale del horno, el pan empieza a cambiar.
Ahí es donde actuamos.
Ahí es donde actuamos.
Justo después de la cocción, lo protegemos en un entorno controlado que frena la oxidación y la pérdida de humedad.
Sin añadir nada.
Sin cambiar la receta.
Sin alterar el pan.
Sin cambiar la receta.
Sin alterar el pan.
Así se conserva durante semanas.
Y cuando lo abres, sigue siendo un gran pan.
Pan y punto.
Y cuando lo abres, sigue siendo un gran pan.
Pan y punto.
Nuestros panes
Hechos como siempre. Para poder disfrutarlos.
Clásico
100 % integral, con masa madre
Miga alveiolada, ligero y sabroso.
Espelta
100 % integral,con masa madre
Sabor intenso, mucha fibra y digestión fácil.
Maíz & cúrcuma
Integral,con masa madre de centeno.
Aromático y muy bajo en gluten.
¿Para quién es?
Hay gente para la que el pan es solo algo que acompaña la comida. Y hay otra para la que el pan forma parte de su manera de comer, de su rutina, de cómo entiende lo cotidiano. No por nostalgia ni por discurso, sino porque comer bien no es una excepción ni un plan especial: es algo que pasa entre semana, cuando llegas a casa, cuando te apetece, cuando te sientas a la mesa.
No quiere tener que elegir entre hacerlo bien y hacerlo fácil.
No quiere correr, ni llegar tarde, ni organizar el día alrededor del pan, pero tampoco está dispuesta a conformarse con cualquier cosa. Espera poder comer pan bien hecho sin tener que pensarlo demasiado, sin renunciar a cómo se hace de verdad.
No quiere correr, ni llegar tarde, ni organizar el día alrededor del pan, pero tampoco está dispuesta a conformarse con cualquier cosa. Espera poder comer pan bien hecho sin tener que pensarlo demasiado, sin renunciar a cómo se hace de verdad.
Abre la despensa, la nevera o el congelador sabiendo que el pan no va a fallar. Que no depende de si hoy llegaste tarde, de si te organizaste mejor o de si tocaba pasar por la panadería. Es pan hecho con tiempo, con masa madre y con harinas de grano entero, como siempre, pero preparado para encajar en la vida real. Pan que no pide atención, ni explicaciones, ni excepciones. Pan que está cuando lo necesitas, sin cambiar lo que es.
Eso es Traditae.
Dónde encontrar Traditae
Dos formas de llegar al mismo pan.
- Pan de verdad,
- para comer bien cuando te apetece.
- Pan hecho como siempre,
- pensado para encajar en tu día a día.